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PLAYA BURBUJA

Los papeles de Palomares

Documentos desclasificados por el Ministerio de Exteriores demuestran que España contaba con un acuerdo confidencial desde 1964 que le permitía exigir a Estados Unidos reparación total en caso de accidente nuclear y que Washington se comprometió a indemnizar los daños futuros que pudieran surgir por el accidente. En lugar de cumplir, EEUU lleva 55 años analizando cómo esquivar su responsabilidad en la limpieza definitiva.

Documentos desclasificados por el Ministerio de Exteriores demuestran que España contaba con un acuerdo confidencial desde 1964 que le permitía exigir a Estados Unidos reparación total en caso de accidente nuclear y que Washington se comprometió a indemnizar los daños futuros que pudieran surgir por el accidente. En lugar de cumplir, EEUU lleva 55 años analizando cómo esquivar su responsabilidad en la limpieza definitiva.

ANA TUDELA Y ANTONIO DELGADO
9 DE MAYO DE 2021
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El 17 de enero de 1967, cuando se cumplía un año del accidente de Palomares, varias decenas de personas iniciaron una marcha desde la pedanía almeriense hacia Cuevas del Almanzora, donde planeaban coger un autobús a Madrid para pedir indemnizaciones justas en la Embajada de Estados Unidos. No avanzaron ni 250 metros. La Policía detuvo a varios y disolvió la marcha. Una de ellas fue juzgada dos años después por el Tribunal de Orden Público y condenada a un año de prisión y multa de 10.000 pesetas.

Era Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia, tres veces grande de España, que había decidido apoyar a las gentes de Palomares en sus reivindicaciones ante los poderosos abogados de la Oficina de Reclamaciones Extranjeras de EEUU y se puso al frente de la manifestación y de las reuniones en la Embajada.

La Duquesa pedía una indemnización colectiva, no una negociación caso a caso como había exigido EEUU. Y que alcanzase los 2,5 millones de dólares, “migajas”, en sus propias palabras, para una nación con el poder de EEUU que no había escatimado en gastos y despliegue de recursos, incluida la VI Flota, submarinos y otros ingenios tecnológicos, para encontrar la cuarta bomba, la que había caído al mar.

Ministerio de Asuntos Exteriores
D.G. Norteamérica, Medio y Extremo Oriente

CONFIDENCIAL

Madrid, 11 de octubre de 1967


-NOTA INFORMATIVA-

Asunto: Juicio de la Duquesa de Medina Sidonia

En la mañana de hoy ha venido a visitar al funcionario que suscribe el Primer Secretario para Asuntos Políticos de la Embajada de los Estados Unidos, Sr. Francis Starrs. La entrevista tuvo lugar a petición de la Embajada de los Estados Unidos.

El Sr. Starrs expuso la preocupación de la Embajada norteamericana al tener conocimiento del próximo juicio contra la Duquesa de Medina Sidonia, ya que estima que pudiera ser utilizado como propaganda en contra de la política de amistad hispano-norteamericana.

La Embajada de los Estados Unidos tiene conocimiento -manifestó el Sr. Starrs- de que el abogado de la Duquesa de Medina Sidonia, D. Mariano Robles y Romero Robledo pensaba basar la defensa de su cliente en una justificación de su actitud como consecuencia del desacuerdo del pueblo español con respecto a los Convenios Hispano-norteamericanos expresando que dichos Convenios fueron firmados sin el previo consentimiento del mismo y como acto unilateral del Gobierno.

La Embajada de los EEUU teme, por lo tanto, que el juicio de la Duquesa de Medina Sidonia sea aprovechado como un medio de propaganda antinorteamericana y muy concretamente de ataque a los Convenios Hispano-norteamericanos.

Hay dos preocupaciones centrales del Gobierno de EEUU cuando ocurre el accidente de Palomares: que se genere una campaña antiestadounidense con el objetivo de crear lo que llaman “un clima antiamericano en la opinión pública mundial”, preocupación que se mantiene hasta hoy, y que se vieran afectados su acuerdo para mantener bases en España o su empeño en seguir sobrevolando el mundo con armamento nuclear. Pero eso no se traduce en generosidad en sus indemnizaciones. No quieren sentar un precedente.

Tras el accidente, el proceso de las reclamaciones se intenta hacer rápido, negociado individualmente por campesinos y pescadores frente a abogados contratados por la Oficina de Reclamaciones Extranjeras de EEUU conforme una Ley aprobada ad hoc para este tipo de eventos por el Congreso estadounidense y por tiempo limitado: dos años desde que ocurre el accidente. El Plutonio tarda 24.000 años en semidesintegrarse.

55 AÑOS REGATEANDO UN DAÑO NUCLEAR

EEUU lleva 55 años defendiendo que nunca se comprometió en firme a financiar nuevas responsabilidades. En las cajas de documentos desclasificadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores y consultadas por DATADISTA se cuenta una historia muy diferente. Desvelamos documentos que nunca habían visto la luz. Esto ocurría mientras se buscaba la cuarta bomba.

NOTA PARA EL SEÑOR MINISTRO

D.G.R. CON EEUU

Madrid, 24 de enero de 1966 (7 días después del accidente)


Indemnizaciones por accidente de Almería

Excmo. Señor:

Por gestiones cerca de esta Embajada de los EEUU y del Departamento de Estado se ha conseguido que el Gobierno americano pague los daños causados por el accidente de Almería como derivados de un “accidente nuclear” de acuerdo con lo prescrito en el Canje de Notas de 17 julio de 1964 sobre la estancia en Rota de submarinos atómicos con Polaris, según oficialmente comunica el General Donovan al Presidente del Comité Consultivo en carta cuya fotocopia se adjunta.

El Pacto de Madrid entre España y EEUU fue firmado por Francisco Franco y el presidente de EEUU Dwight Eisenhower en 1953 e incluía en su artículo 18 importantes cautelas para que los estadounidenses no tuviesen que rendir cuentas de sus acciones en tribunales que no fuesen los suyos. Pero, en el momento en que ocurre el accidente de Palomares, al acuerdo se le había añadido una ampliación.

EL ACUERDO DE LOS SUBMARINOS DE ROTA

Los bombarderos repostando sobre cabezas de población civil cargados con armamento nuclear no eran el único riesgo que había asumido Franco al pactar con EEUU. El 17 de julio de 1964, se había firmado la aceptación por parte de España de la llegada a Rota de submarinos estadounidenses con armamento nuclear Polaris. Rota era para EEUU el principal enclave geoestratégico del Mediterráneo. Incluso cuando el accidente de Palomares les llevó a preguntarse (sin motivo, por cierto) si eso podría implicar un cambio en su presencia en España, tenían claro que Rota no podía entrar en la negociación. Y es en ese acuerdo sobre los submarinos armados cuando EEUU acepta incluir un párrafo (el tercero) en el que se recoge su responsabilidad en caso de accidente nuclear sobre territorio español.

"La responsabilidad por los daños que hayan podido producirse está prevista en el acuerdo confidencial de 17 de julio de 1964 firmado con motivo de la llegada al Puerto de Rota de submarinos nucleares con Polaris"

A los pocos días del accidente, el Director General de Relaciones con EEUU le traslada al ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, por si el asunto se trata en el Consejo de Señores Ministros, información sobre la existencia de este compromiso y su seguridad en que cubre la reclamación a EEUU por los daños ocasionados. La Dirección General no alberga dudas. El riesgo de Palomares “está cubierto” y debe tratarse con normativa y bajo jurisdicción españolas.

NOTA PARA EL SEÑOR MINISTRO

D.G.R. CON EEUU

Madrid, 24 de enero de 1966


Sobre eventual discusión en Consejo de Señores Ministros de la seguridad e indemnización en caso de accidente nuclear producido por las Fuerzas Armadas de los EEUU.

Como es de presumir que algunos de los Sres. Ministros hablen en el próximo Consejo de las garantías que el Estado español tiene ante la eventualidad de los daños que pueda producir un accidente nuclear causado por las Fuerzas Armadas norteamericanas en España, se recoge a continuación el párrafo 3º del Acuerdo Confidencial de 17 de julio de 1964 que se firmó con motivo de la llegada al puerto de Rota de submarinos nucleares con Polaris y que dice así:

“3.- No obstante el artículo 18 del Acuerdo Técnico hispano-norteamericano de 26 de septiembre de 1953 toda reclamación por lesiones a personas o daños a bienes sitos en territorio bajo la jurisdicción de España que pudieran ocasionarse por algún incidente o accidente nuclear relacionado con uno de los buques de guerra a propulsión nuclear o sus barcos de apoyo o cualquier otro elemento de las Fuerzas de los Estados Unidos operando en o desde territorio español, sin tener en cuenta su causa u origen y cualquiera que sea el lugar donde se origine el accidente será resuelta rápidamente a través de la vía diplomática de acuerdo con los procedimientos usuales aplicados al arreglo de reclamaciones internacionales conforme a los principios de derecho y equidad generalmente aceptados y reconociendo la ley española sobre energía nuclear”.

A este respecto, la ley española sobre energía nuclear es especialmente importante ya que es la ley del lugar donde tales reclamaciones puedan suscitarse”.

A juicio de esta Dirección General el riesgo está cubierto no sólo para el caso de los submarinos con Polaris en Rota, sino para cualquier otro accidente nuclear.

Con ese as en la manga, la prioridad sigue siendo que el Gobierno de EEUU diga públicamente que no hay peligro en cuanto encuentre la cuarta bomba, que el Pentágono proceda “a indemnizar a los agricultores de la zona de Almería afectada por el accidente” de forma “rápida y generosa”, con el fin de “cortar cualquier estado de opinión antiamericana que pudiera surgir”, y que haga publicidad de ello, “indispensable todo para lograr una reacción positiva por parte de la opinión pública española”. Así se recoge en una nota para el ministro de Asuntos Exteriores del Director General de Relaciones con EEUU.

NOTA PARA EL SEÑOR MINISTRO

D.G.R. CON EEUU

Madrid, 27 de enero de 1966 (10 días después del accidente)

El día 17 del corriente, el Embajador de los Estados Unidos informó al Subsecretario de Asuntos Exteriores que el bombardero B-52 que había chocado con un avión nodriza sobre la costa de Almería llevaba cuatro bombas nucleares. El Subsecretario de Asuntos Exteriores y el Embajador quedaron de acuerdo en que por ambos Gobiernos se mantuviese la máxima reserva al respecto.

El Departamento de Estado expresó a nuestro Embajador su sentimiento por el accidente ocurrido y este indicó que era conveniente que se estudiase la posibilidad de que las operaciones de abastecimiento en vuelo de aviones militares norteamericanos se llevasen a cabo fuera del territorio nacional.

A pesar de la discreción acordada sobre la existencia de bombas nucleares en el avión que cayó sobre Almería, la agencia UPI y la televisión y radio americanas dieron el día 19 la noticia de la existencia de armas nucleares en el bombardero accidentado.

El Embajador Merry llamó seriamente la atención del Departamento de Estado por la forma en que las agencias norteamericanas pretendían comentar la noticia subrayando el aspecto negativo del silencio por parte española, precisamente cuando esto se hacía en aras de la cooperación y la amistad entre ambos Gobiernos. El Director General de Relaciones con los EEUU se expresó en análogos términos cerca del Embajador norteamericano en Madrid.

El 24 del corriente el Embajador de España en Washington, siguiendo instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores pidió al Departamento de Estado que, tan pronto como se recobrase el ingenio nuclear que faltaba, las autoridades de los EEUU hiciesen una declaración pública con la mayor difusión posible, dando cuenta del hecho y reafirmando la ausencia de todo peligro reactivo. Que asimismo, diesen publicidad a que han llevado a cabo una generosa indemnización a todas las instituciones y personas afectadas por la catástrofe, indispensable todo ello para lograr una reacción positiva por parte de la opinión pública española.

También en esta reunión insistió el Embajador Merry en que se reconsiderase el problema de abastecimiento en vuelo de aviones militares norteamericanos con el fin de reducir al mínimo la posibilidad de estos accidentes.

El Embajador de los EEUU afirmó al Director General de Relaciones con los EEUU que el Gobierno norteamericano había decidido que el abastecimiento de los aviones militares en vuelo se llevase a cabo en alta mar, para así impedir cualquier tipo de accidente parecido al de Almería, pero deseaba que no apareciese esta decisión como consecuencia de una presión política española.

La Embajada de los EEUU ha aconsejado al Pentágono que rápida y generosamente proceda a indemnizar a los agricultores de la zona de Almería afectada por el accidente, con el fin de cortar cualquier estado de opinión antiamericana que pudiera surgir. El Pentágono ha dado carácter de prioridad a la operación de rescate de la cuarta bomba nuclear nombrando al Almirante Guest para dirigir esta operación apoyándose en los buques de la VI Flota con un total de 10 Unidades y enviando urgentemente a la zona en cuestión un submarino miniatura capaz de llegar a profundidades de 6.000 pies y quipo de radar y de sonar de máxima sensibilidad.

El Secretario de Estado envió al Sr. Ministro de Asuntos Exteriores un cordial mensaje que se adjunta, con la traducción correspondiente.

La Embajada de los EEUU ha presentado a este Ministerio un borrador de comunicado para darlo en el momento en que aparezca la cuarta bomba.

La responsabilidad por los daños que hayan podido producirse está prevista en el párrafo 3º del Acuerdo Confidencial de 17 de julio de 1964 firmado con motivo de la llegada al Puerto de Rota de submarinos nucleares con Polaris y que dice así:

“No obstante el artículo 18 del Acuerdo Técnico hispano-norteamericano de 26 de septiembre de 1953 toda reclamación por lesiones a personas o daños a bienes sitos en territorio bajo la jurisdicción de España que pudieran ocasionarse por algún incidente o accidente nuclear relacionado con uno de los buques de guerra a propulsión nuclear o sus barcos de apoyo o cualquier otro elemento de las Fuerzas de los Estados Unidos operando en o desde territorio español, sin tener en cuenta su causa u origen y cualquiera que sea el lugar donde se origine el accidente será resuelta rápidamente a través de la vía diplomática de acuerdo con los procedimientos usuales aplicados al arreglo de reclamaciones internacionales conforme a los principios de derecho y equidad generalmente aceptados y reconociendo la ley española sobre energía nuclear. A este respecto la ley española sobre energía nuclear es especialmente importante ya que es la ley del lugar donde tales reclamaciones pueden suscitarse”.

Desde la Embajada de EEUU en Madrid, todo son buenas razones con el Gobierno español. Promesas de que se va a actuar de forma justa. Pero exigen hacerlo con su propia ley, creada para estos casos y, por supuesto, bajo jurisdicción estadounidense. Es la forma más rápida, con menos papeleo, de que llegue el dinero, aseguran, pero tan rápido intentan saldar el problema y dejarlo sellado para el futuro, que levantan las alarmas de los españoles.

NOTA PARA EL SEÑOR MINISTRO

D.G.R. con EEUU

RESERVADA

Madrid, 11 de febrero de 1966


Excmo. Señor:

La reunión de la sección española del Comité Consultivo Conjunto Hispano-Norteamericano se ha ocupado de un problema que planteaba el General Montel, Jefe de la zona donde tuvo lugar el accidente de Almería, sobre abonos de indemnizaciones por parte de los americanos. Los asesores jurídicos del General Wilson presentaban unos formularios en los cuales figuraba un párrafo por el que el indemnizado renunciaba a toda futura reclamación y como esto no es factible en daños nucleares se ha quedado en reunir mañana el Comité Consultivo en sus dos ramas para resolver el problema.

Me he trasladado a la Embajada de los EEUU y he planteado el caso al embajador y al ministro consejero los cuales me han dicho que se resolvería satisfactoriamente.

VERSIÓN AMERICANA DE TARDE EN EL CINE DE PALOMARES

EEUU se preocupa. Los españoles no están firmando los certificados que quieren usar para blindarse en el futuro. El 31 de enero, a las siete de la tarde, se celebra en el cine de Palomares “una reunión con todos los vecinos varones de Palomares y Villaricos”. Preside el Gobernador civil de Almería y junto a él se sientan el General Wilson y el General Montel. Está presente además el representante de la Junta de Energía Nuclear española, Iranzo, y las autoridades locales.

De izquierda a derecha, Antonio Velilla, jefe de la Junta de Energía Nuclear; El general de brigada Arturo Montel, el contralmirante William S. Guest y el general de división Delmar E. Wilson tras el rescate de la cuarta bomba | US NAVY.

Montel e Iranzo preparan el terreno. El primero da la versión oficial de por qué están allí los estadounidenses e Iranzo se encarga de contar cuánto han hecho y cuánto van a hacer aún por garantizar la sanidad de lugares y personas. En tercer lugar interviene Wilson, al que va traduciendo “párrafo a párrafo” un intérprete. Da las gracias a los vecinos, autoridades y fuerzas de la Guardia Civil por su valentía a la hora de salvar a los cuatro supervivientes del accidente, pese a “haber recibido sobre ellos aquella lluvia de fuego”.

Explica, ante un pueblo que vive en dictadura, que lo que hacen con aquello de volar con bombas termonucleares por el mundo es colaborar “con los países del mundo libre” en mantener “una guardia permanente en defensa del modo de ser y vivir de los pueblos de la civilización occidental”, da gracias a Dios de que ninguno de los habitantes de Palomares haya sufrido daño personal alguno y a continuación indica que “se recogerán todas las relaciones sobre posibles perjuicios económicos a los que se dará satisfacción”.

El Gobernador Civil de Almería se lo cuenta por carta al Ministro de la Gobernación.

MEMBRETE: Gobierno Civil de Almería

Secretaría General

Negdº 11.1

Núm. 944 (A boli: Anejo nº6)

31 de enero de 1966

Excmo. Sr.:

Siguiendo información sobre el accidente de aviación ocurrido el día 17 del actual, tengo el honor de participar a V.E. lo siguiente:

En el día de hoy la Comisión de Energía Nuclear ha continuado los trabajos de inspección del terreno y plantaciones, habiendo examinado a 90 individuos del personal civil, sin apreciar anormalidad alguna. Los Peritos Agrónomos siguen valorando las cosechas y tierras afectadas. Se han proseguido los reconocimientos terrestres y marítimos como aéreos en la zona de maniobras.

Las fuerzas aéreas españolas han instalado un equipo de radioteletipo para su servicio.

A las siete de la tarde y en el cine de Palomares se celebró una reunión con todos los vecinos varones de la citada localidad y Villaricos. Presidió el Gobernador Civil que suscribe, sentándose a su derecha el General Wilson de las fuerzas americanas y a su izquierda el General Montel, el representante de la Junta de Energía Nuclear Sr. Iranzo y Autoridades locales. Hizo uso de la palabra en primer lugar el General Montel, explicando a los vecinos el deseo del General Wilson de hablar con ellos y el por qué se encontraban en España estas fuerzas norteamericanas.

A continuación intervino el representante de la Junta de Energía Nuclear exponiendo cuanto habían hecho y lo que aún pensaban hacer para garantizar la sanidad de aquellos lugares y personas.

En tercer lugar habló en inglés el General Wilson y párrafo a párrafo lo fue traduciendo al castellano su intérprete.

El General americano dio las gracias a todos aquellos vecinos, autoridades y fuerzas de la Guardia Civil que a pesar de haber recibido sobre ellos aquella lluvia de fuego, habían reaccionado tan valientemente, logrando salvar en el mar y en tierra los cuatro supervivientes y después habían recogido los restos de las siete víctimas; explicó cómo la fuerza aérea de los Estados Unidos en colaboración con los países del mundo libre tenían montada una guardia permanente en defensa del modo de ser y vivir de los pueblos de la civilización occidental; dio gracias a Dios porque ninguno de los habitantes de la zona hubiese sufrido daño personal alguno e indicó que se recogerían todas las relaciones sobre posibles perjuicios económicos a los que se daría satisfacción.

Cerró el acto el Gobernador que suscribe, recogiendo en nombre del Gobierno la satisfacción que le producía el que el Jefe de las fuerzas aéreas norteamericanas felicitase por su heroica, desinteresada y caritativa actitud salvando cuatro soldados de las citadas fuerzas y después en unión de las nuestras contribuyeran tan eficazmente a recuperar primero los cadáveres de los heroicos aviadores fallecidos y a trabajar en el reconocimiento, recuperación y viabilidad de toda la zona; por último les hizo presente que nuestro Gobierno estaba constantemente con ellos y que estaban tomando las medidas de toda índole para repararles los perjuicios sufridos, así como que se aplicarán todas las medidas que la ciencia, en su estado actual, considera necesarias en un accidente de este tipo. Preguntando a la concurrencia si tenían algo que manifestar, lo hizo uno de los vecinos en términos de gran cordialidad para los norteamericanos y de gratitud hacia nuestro Gobierno en el que todos tenían puesta su fe.

Es todo cuanto puedo informar a V.E. sobre el particular en el día de la fecha.


Dios Guarde a V.E. muchos años.

Almería, 31 de enero de 1966.

EL GOBERNADOR CIVIL,

A: Excmo. Ministro de la Gobernación.- MADRID

NI POCO PLUTONIO, NI SALUD GARANTIZADA

Los socios mantienen en todo momento su estrecha cooperación aunque cada uno intenta engarzar sus intereses con cada movimiento. Pactan, por ejemplo, el comunicado que harán público de forma conjunta cuando aparezca la bomba caída en el mar. El Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, le envía el borrador al Ministro de Industria, Gregorio López-Bravo, que detecta que, de nuevo, los estadounidenses están tratando de eliminar responsabilidades futuras y que, cuando se habla de radiactividad, esto no tiene sentido. Lo saben ellos y lo sabe el Gobierno español. Ni es poco el plutonio que ha quedado esparcido por el suelo, ni se saben las consecuencias futuras para la salud ni a cuántas personas puede llegar a afectar, ni se puede hablar de bajo riesgo mientras exista el riesgo de inhalación, que es el que se sabe que reparte más papeletas para desarrollar cáncer.

"Una pequeña cantidad de Pu-239 y U-235 es también falso, ya que se sabe que fueron posiblemente varios kilogramos de plutonio Pu-239 y Uranio-235 los dispersados"

SECRET

El Ministro de Industria (Documento con sello de la JEN de 17 feb 1966)

Madrid, 18 de febrero de 1966

Excmo. Sr. Don Fernando Mª Castiella

Ministro de Asuntos Exteriores

MADRID


Querido Fernando:

En relación con tu carta 15 de los corrientes, en la que me remites comunicado conjunto sobre el incidente de Palomares, entregado por la Embajada de los Estados Unidos, con mucho gusto te hago las observaciones que el mismo merece y que tú me pides:

(…)

El texto que se propone es: “The impact of the weapons on land – resulted in the scattering of some plutonium (Pu 239) and uranium (U 235) in the inmediate vicinity of the point of impact”.

Del texto americano puede deducirse que lo que ocasionó la dispersión del plutonio fue la ruptura de las envueltas, lo cual es falso, ya que lo que ocasionó tal dispersión fue la explosión de la carga convencional.

(…)

Por otra parte, el decir “una pequeña cantidad de Pu-239 y U-235” es también falso, ya que se sabe que fueron posiblemente varios kilogramos de plutonio Pu-239 y Uranio-235 los dispersados. La palabra “alguno” se acerca mucho más a la verdad que el decir “pequeño”.

Otro cambio:

Texto americano: “Radiological surveys of the Palomares area and its human and animal populations have included detailed laboratory studies by leading Spanish and US scientists. The have obtained no evidence of health hazard”.

Propongo cambiarlo por: ”Radiological surveys of the Palomares area and its human and animal populations have included detailed laboratory studies by leading Spanish and US scientists throught the ____ days since the accident. They have obtained no evidence…”

El conservar el texto americano conduciría a un juicio falso ya que si bien es cierto que hasta el presente no se ha encontrado en el personal contaminado dosis que aparezcan como peligrosas, es posible que en el futuro sí aparezcan y ello en un número indeterminado de personas. El texto que se propone señala únicamente que los trabajos de laboratorio realizados hasta la fecha no han demostrado la existencia de riesgo radiactivo, sin que comprometan respecto a lo que pueda ocurrir en el futuro.


(…) Se ha propuesto que a partir del último punto y seguido se convierta en punto y aparte separando el riesgo por vía oral del otro, que es muchísimo mayor y ha consistido en la entrada del plutonio en el cuerpo humano por vía respiratoria”.

"El texto americano conduciría a un juicio falso ya que, si bien es cierto que hasta el presente no se ha encontrado en el personal contaminado dosis que aparezcan como peligrosas, es posible que en el futuro sí aparezcan y ello en un número indeterminado de personas"

Mientras se mantiene este pulso, EEUU utiliza su poder para ofrecer a España caramelos difíciles de rechazar. Uno de ellos consiste en lograr que el Gobierno británico asegure ante el Parlamento de su país que sus turistas pueden acudir a España porque no hay peligro.

RESERVADA

NOTA PARA EL SEÑOR MINISTRO

D.G.R. con EEUU

Conversación Ministro Consejero EEUU Sr. Walker y Sr. Sagaz sobre accidente Almería

Madrid, 11 de febrero de 1966

El Sr. Walker ha regresado de Washington y ha marchado a Palomares permaneciendo un día con todos los que dirigen la búsqueda de la cuarta bomba nuclear y los que toman las medidas de seguridad para evitar la contaminación radiactiva.

Hace dos afirmaciones: que va a ser difícil encontrar la cuarta bomba sobre todo si está en tierra y, como se piensan, se ha enterrado. Ya hay un precedente en EEUU, donde cayó una y no se encontró nunca. Si está en el mar, con los medios que tiene, es más factible hallarla.

La otra afirmación rotunda es que no existe ninguna radioactividad en el mar y que no ha existido nunca.

En tierra ha habido radioactividad en la zona en que cayeron las tres bombas, y que con las medidas tomadas ya no hay ningún peligro siendo el índice de radioactividad hoy el normal. Estas medidas de mojar la tierra, retirada de dos pulgadas de profundidad de la parte donde estuvieron estas bombas, está prácticamente terminada.

Su preocupación se concentra en estos momentos en la campaña mundial de prensa y radio que empieza a desencadenarse. Que puede asegurarme que el Gobierno inglés dirá en el Parlamento, a la interpelación anunciada, que no hay peligro de contaminación y que los turistas ingleses pueden ir a España.

"El Sr. Walter puede asegurarme que el Gobierno inglés dirá en el Parlamento, a la interpelación anunciada, que no hay peligro de contaminación y que los turistas ingleses pueden ir a España"

Dicho y hecho, el ministro de Estado del Foreign Office, Walter Padley, a pregunta del diputado John Brevis, manifiesta en la Cámara de los Comunes “que los turistas británicos de la Costa del Sol no corren peligro alguno a causa de la bomba nuclear norteamericana perdida en aguas de Almería”. La embajada de EEUU se encarga de informar previamente al Ministerio de Asuntos Exteriores español de que el Jefe del Estado ha hecho las gestiones oportunas con el Gobierno inglés para que esto ocurra.

EL COMPROMISO ESCRITO DEL GENERAL DONOVAN

Pero España insiste y EEUU opta por dejar por escrito que, si surgen daños futuros, los van a atender. Se encarga el Mayor General de las Fuerzas Aéreas de EEUU D.J. Donovan, quien asegura que, en caso de descubrirse un daño futuro y no tener este cabida en la Ley de Reclamaciones Extranjeras, se procederá a indemnizar por vía diplomática, que prevé de 10 a 20 años de plazo. Ese plazo, de empezar a contar desde el momento del accidente y no desde que se conoció el alcance de la contaminación, estaría más que superado y cuadraría poco con un isótopo como el plutonio, cuyo plazo de desintegración ronda los 24.000 años. Sin embargo, se abre la puerta a que los plazos empiecen a contar cuando se conozca la magnitud de un daño no conocido en aquel momento. Lo que queda claro al final de la carta es que lo que quieren es que se firmen los certificados, saldar el asunto cuanto antes cuando ha pasado solo un mes y un día desde el accidente.

18 de febrero de 1966

Excmo. Sr. General de División

Don Eduardo Prado Castro

Segundo Jefe del Alto Estado Mayor

Vitruvio, 1

MADRID


Estimado General Prado:

Con referencia a nuestras conversaciones del 12 de febrero sobre reclamaciones por daños a consecuencia del accidente de aviación ocurrido en Palomares el 17 de enero de 1966, he sido autorizado para informarle oficialmente de que:


a. Los formularios de reclamación actualmente empleados cumplen los requisitos prescritos por la Ley de Reclamaciones Extranjeras, que es la disposición legal que autoriza los gastos por pago de reclamaciones;


b. Pese al texto de estos formularios, el pago de una reclamación se considera por el Gobierno de los Estados Unidos como indemnización tan solo de los daños o lesiones reclamadas que se conozcan en el momento de cumplimentar el formulario;


c. Los daños o lesiones, aún cuando surjan del mismo incidente, que aumenten posteriormente o fueran desconocidos en el momento de cumplimentar la primera reclamación, que, si se considera justificada y en todo caso se ajusta a las exigencias de la Ley de Reclamaciones Extranjeras, será abonada;


d. El reconocimiento previamente acordado no será un obstáculo para tales reclamaciones y la cláusula de limitación de dos años, conforme a la Ley de Reclamaciones Extranjeras, no empezará a contar hasta que llegue a conocerse la fecha de los daños o lesiones, y

e. En el caso de que se produzcan cualesquiera reclamaciones futuras justificadas como resultado de este accidente que no puedan ser legalmente abonadas conforme a la Ley de Reclamaciones Extranjeras, serán tramitadas por vía diplomática, conforme a los acuerdos existentes entre nuestros dos Gobiernos, que reconocen el artículo 67 de la Ley de Energía Nuclear española 25/1964 del 29 de abril de 1964, el cual, a su vez, prevé una norma de limitaciones de 10 y 20 años, en el caso de daño inmediato o posterior, respectivamente.


Aprovecho esta oportunidad para destacar que se han puesto fondos a disposición de la Comisión De Reclamaciones Extranjeras de USAF en Palomares haciendo posible el pronto pago de las reclamaciones.

Confío en que las anteriores afirmaciones satisfarán totalmente cualesquiera dudas o incertidumbres que puedan haber surgido respecto a nuestro procedimiento de tramitación de reclamaciones y desaparezcan las restricciones hasta ahora impuestas para cumplimentar los formularios de reclamaciones. A fin de evitar toda posible mala comprensión, sería conveniente hacer llegar a conocimiento de todas las partes interesadas las afirmaciones contenidas en esta carta.

Finalmente, quiero asegurarle que es el propósito del Gobierno de los Estados Unidos resolver todas las reclamaciones causadas por este desgraciado accidente de forma equitativa y rápida. Pueden Vds. Contar con todo el apoyo de la Misión de los Estados Unidos en España para el buen cumplimiento de este propósito.

Con cordiales saludos personales, queda sinceramente suyo

Firma estampillada: S.J. Donovan

Major General, USAF

JEFE

Lo de las reclamaciones no fue rápido ni, para muchos, justo. Y eso sirvió a intereses de todo tipo, incluidos los diarios falangistas que seguían ondeando la bandera contraria al desarrollismo de los tecnócratas del Opus en el Gobierno, a los acuerdos con EEUU y a todo lo que significase apertura. Así surgió, en junio del año del accidente, una colecta liderada por el diario Arriba, punta de lanza de la prensa franquista, para conseguir un barco para Francisco Simó, el pescador gracias a quien EEUU pudo hallar la cuarta bomba tras demostrarse absolutamente incapaces de encontrarla durante 80 días y cuando estaban ya desesperados por tener por ahí perdidos los secretos de uno de sus prodigios mortíferos.

Arriba

Órgano de FET y de las J.O.N.S.

EL DIRECTOR

Madrid, 20 de Junio de 1.966

Excmo. Sr. D. Fernando María Castiella

Ministro de Asuntos Exteriores

Pl. Provincia, 1

MADRID


Mi querido amigo y respetado ministro:

Como usted sabrá, ARRIBA ha iniciado una suscripción de carácter nacional con objeto de poder ofrecer a Francisco Simó (el modesto pescador de Águilas que fue pieza esencial en la recuperación de la bomba nuclear caída en aguas de Palomares) un barco que le permita continuar de manera independiente su profesión de pescador. Le adjunto una hoja en la que se recoge el artículo que dio origen a la suscripción y la explicación de lo que pretendemos.

Hemos pensado que ese Ministerio podría contribuir a que sea realidad el “slogan” de “Un barco para Simó”, y por eso me tomo la libertad de dirigirme a usted agradeciendo de antemano su generosidad.

Le saluda muy cordialmente y queda a su disposición,

Manuel Blanco Tobío

A finales del junio, el embajador de España en Washington, Marqués Merry del Val, escribe al ministro de Asuntos Exteriores sobre la Comisión Presupuestaria de la Cámara de Representantes que ha tratado la recuperación de la bomba perdida en Palomares. “El Sr. Howard (ayudante para asuntos de la Energía Atómica del Secretario de Defensa) estima las demandas” de agricultores y pescadores españoles “en un total de 1.878.684 dólares, de los cuales 400.963 han sido ya satisfechos”.

Carta del embajador de EEUU

Washington D.C., 28 de junio de 1966

ASUNTO: Remite Actas Comisión Presupuestaria Cámara de Representantes sobre recuperación bomba nuclear perdida en Palomares

Excmo. Señor:

Tengo la honra de remitir adjunto a V.E. tres ejemplares de las Actas de las Sesiones de una Subcomisión de la Comisión Presupuestaria de la Cámara de Representantes que acaba de publicarse, uno de cuyos capítulos se refieren a la recuperación de la bomba nuclear perdida en Palomares. (…)

Respecto a los daños sufridos por la población local y las indemnizaciones americanas, las declaraciones en general tienden a minimizar la apreciación de los daños. El Sr. Howard (ayudante para asuntos de la Energía Atómica del Secretario de Defensa) insistió particularmente en que el peligro de contaminación nuclear atribuible al plutonio, solo es concebible en el caso de que se ingiera ese mineral o penetre dentro del cuerpo de cualquier otra manera siendo el tejido exterior de la piel suficiente para detener el existente en el aire y existiendo además mecanismos biológicos encaminados a expulsar del organismo las reducidas cantidades que pudieran penetrar.

Naturalmente que no se hace ninguna mención a los daños comerciales y psicológicos que el accidente haya o pueda producir en el futuro de resultar de la “mala fama” radioactiva que haya podido adquirir esa localidad a causa del accidente. Recordará V.E. que durante las negociaciones para la visita del buque nuclear “Savannah” ese Ministerio hizo especial hincapié en los riesgos psicológicos que un eventual accidente nuclear pudiera causan en la zona en cuestión sobre el comercio y el turismo.

Respecto a las indemnizaciones en sí, el Sr. Howard estima las demandas en un total de 1.878.684 dólares, de los cuales 400.963 han sido ya satisfechos, no excluyendo que se presenten otras demandas adicionales.

Dios guarde a V.E. muchos años.

EL EMBAJADOR DE ESPAÑA

Marqué Merry del Val

Al Ministro de Asuntos Exteriores, Madrid

Un año después no habrá abonado mucho más. El asunto se va borrando de los medios mientras EEUU empieza a acumular reclamaciones sin resolver o directamente denegadas. El silencio ha restado apoyos a quienes reclaman.

La convicción de que es necesario que el asunto vuelva a los medios es lo que lleva a la Duquesa de Medina Sidonia a ponerse al frente de la marcha de los vecinos de Palomares cuando se cumple un año desde el accidente. Logra su objetivo de publicidad pero a costa de tener un juicio pendiente por manifestación no autorizada, un delito con pena de cárcel por la dictadura.

Mientras ella avanza hacia Cuevas del Almanzora, Francisco Simó sobre vuela el Atlántico en un avión de Iberia hacia Nueva York invitado por las autoridades estadounidenses, que le harán un tour por varias ciudades en un viaje que en teoría estaba destinado a negociar su indemnización. Era la primera vez que montaba en avión.

1968, BOMBAS PERDIDAS EN GROENLANDIA

En enero de 1968 tiene lugar un nuevo accidente que implica bombarderos de las Fuerzas Aéreas de EEUU, esta vez en Groenlandia. Palomares vuelve a los periódicos. Se pierden nueve bombas de hidrógeno y creen que también se han abierto y han liberado material radiactivo. Los periódicos de EEUU se hacen eco del accidente y lo relacionan con Palomares, destacando que quedan reclamaciones pendientes. Ya han pasado dos años. Se lo escribe el embajador en Washington, Marqués Merry del Val, al ministro de Asuntos Exteriores español.

NORTEAMERICA NÚM. 143

WASHINGTON DC 25 DE ENERO DE 1968

ASUNTO: COMENTARIOS DE PRENSA SOBRE ACCIDENTE AÉREO GROENLANDIA Y SU RELACIÓN CON PALOMARES


Excmo. Señor:

Como he adelantado a V.E. en mi información telegráfica del día 24 toda la prensa de este país se ha hecho eco del accidente aéreo ocurrido sobre Groenlandia en el que se han perdido nueve bombas de hidrógeno habiéndose detectado radiaciones atómicas, lo que hace creer que algunas de ellas se han abierto escapándose de las mismas material radiactivo. Con motivo de este accidente gran número de los periódicos lo relacionan de una u otra forma con el ocurrido hace dos años en Palomares, destacando alguno de ellos que aún quedan reclamaciones pendientes respecto a las indemnizaciones presentadas en Palomares ante las autoridades norteamericanas.

Adjunto remito a V.E. recortes de esta prensa en los que, en relación con el accidente de Groenlandia, se hace mención a Palomares.

Señalo a V.E. especialmente un editorial del Washington Daily News del 23 de enero en el que se dice que este tipo de accidentes continuará produciéndose mientras los bombarderos norteamericanos deban continuar volando llevando a bordo bombas de hidrógeno y siendo la posibilidad de accidentes como el de España o el de Groenlandia el precio que es preciso pagar a cambio de la seguridad nacional.

Dios guarde a V.E. muchos años

EL EMBAJADOR DE ESPAÑA

Marqués de Merry del Val

Al: Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores – MADRID

Y de nuevo vuelve a los medios un año más tarde, en 1969, cuando se celebra el juicio a la Duquesa de Medina Sidonia, cuya defensa, como se ha comentado, tiene al Gobierno de EEUU preocupado por la posibilidad de que les pase factura ante la opinión pública.

“Entré en prisión el 27 de marzo de 1969. En Alcalá de Henares”, escribirá meses después de salir de la cárcel en diferentes publicaciones extranjeras y después en un libro. Sufrió todos los rigores de la cárcel. La escasez de agua e higiene, la mala alimentación, la falta de medicamentos en la enfermería, la burocracia tóxica y el sistema viciado de redención de penas. La cárcel la cambia pero no la calla.

“Fui a prisión bajo el régimen de Franco porque dos aviones de Estados Unidos chocaron sobre suelo español. Si un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de EEUU, armado con cuatro bombas de hidrógeno, hubiera caído sobre Francia o Inglaterra, nadie se habría sorprendido de que hubiera protestas y manifestaciones, especialmente por parte de la gente a quien se había denegado una compensación justa por los daños materiales y sicológicos”..

Álvarez de Toledo es la más visible pero no la única que planta cara a las autoridades españolas en 1967 para pedir justicia para agricultores y pescadores de Palomares cuando se estancan las indemnizaciones. En la documentación del Ministerio de Asuntos Exteriores figuran dos cartas, una de un ingeniero aeronáutico y otra de un ingeniero de Caminos dirigidas al ministerio en los siguientes términos.

Barriles almacenados en Palomares con el material radiactivo procedentes de residuos, tierra y vegetación | U.S. Strategic Command.

C. Pazó, ingeniero aeronáutico, escribe el 28 de enero de 1967 criticando que “hayan tenido que reclamar solos e individualmente ante las autoridades de EEUU los habitantes de Palomares con un plazo de solo dos años para reclamar”.

Dos días después, escribe José Bravo Suárez, ingeniero de Caminos, considerando que “ese Ministerio ha dejado prácticamente indefensos a los míseros, analfabetos y humildes campesinos de Palomares en sus reclamaciones a las Fuerzas Aéreas de EEUU y al infranqueable equipo jurídico de su Embajada”.

Cree que el Gobierno de España debería haber actuado de otro modo “sin necesidad de que tengan que buscarse asesoramientos nada fáciles, en materia de radioactividad y trasladarse a Madrid y algunos, como Paco el de la Bomba, a Washington”.

Y añade: “Se trata de daños por radiactividad (aparte de los arrasamientos de tierras y cosechas), que no se ven y que son difíciles de apreciar por ser necesarios conocimientos y aparatos que ningún particular puede poseer en España (y que son de elevado coste). Evidentemente es una agresión extranjera. ¿Y el Ministerio de Asuntos Exteriores puede no conocerla ni actuar para obtener las debidas indemnizaciones?”

Aunque la carta va dirigida al ministro Castiella, quien responde es el director general de Asuntos de Norteamérica, Medio y Extremo Oriente.

Un año después del accidente, se habían abonado 558.104 dólares por 475 reclamaciones de un total de 597 presentadas.

Considera que no hay fundamento en las “radicales afirmaciones” del ingeniero Bravo. Asegura que desde el tercer día después del accidente las autoridades españolas han estado “encauzando, asesorando y valorando por medio de peritos profesionales reconocidos los daños producidos en cosechas o tierras, así como las indemnizaciones correspondientes”. Y considera que son fruto de esas negociaciones las siguientes indemnizaciones ya tratadas:

Se han abonado 558.104 dólares por 475 reclamaciones de un total de 597 presentadas. Hay tres casos pendientes por 30.133 dólares y otros once en estudio por superar cada uno los 15.000 dólares, “que es la cantidad máxima que Washington ha permitido a la Oficina de Reclamaciones que tramite directamente”. Hay finalmente 107 reclamaciones que han sido denegadas por falta de pruebas o porque los reclamantes no las han aceptado por considerarlas insuficientes.

“Además dice que, para plantear el asunto a la Embajada de EEUU o la Oficina de Reclamaciones, “no era necesario organizar una manifestación tumultuosa”, en referencia a las alrededor de 40 personas que pretendieron viajar desde Almería a Madrid junto a la Duquesa de Medina Sidonia.

“Estoy convencido de que, si esto hubiera ocurrido no muy lejos, en Francia, estaríamos todavía de rodillas ante De Gaulle” bromea irónico en octubre de ese año, en la Conferencia de Princeton, Wright Langham, el estadounidense conocido como Mr. Plutonio, el doctor que en lugar de curar personas les inyectaba plutonio a ver qué tal reaccionaban, el hombre que convirtió Palomares en un laboratorio de los efectos de la radioactividad en personas y entorno.

"Estoy convencido de que, si esto hubiera ocurrido no muy lejos, en Francia, estaríamos todavía de rodillas ante De Gaulle".
Wright Langham, Mr. Plutonio.

España no era Francia ni Franco era De Gaulle. Tras el accidente, logrado el éxito propagandístico del baño (los baños) de Fraga Iribarne y el embajador de EEUU en España, Angier Biddle Duke; publicitada la recuperación de la cuarta bomba sin rotura; consensuadas las declaraciones en público asegurando que la zona estaba limpia y lograda incluso la mediación de EEUU para que, hasta en el Parlamento británico, se dijese que la Costa del Sol era segura y el turismo podía seguir acudiendo en masa, la máxima fue echar tierra al asunto. Tierra como para tapar dos trincheras de 4.000 metros cúbicos en total con material radiactivo.

Pero Palomares siempre estuvo ahí. De uno y otro modo.

Los cables del archivo de Wikileaks son un mapa de lo que se sabía, lo que no, lo que se decidió hacer en cada momento y las causas que motivaron cada decisión. España nunca soltó el cabo suelto de Palomares pero lo usó durante décadas para temas de todo tipo que poco o nada tenían que ver con la limpieza definitiva y la salud de los habitantes de la pedanía almeriense.

DIPLOMACIA NUCLEAR

En 1966, el año en que un bombardero cargado con cuatro bombas termonucleares chocaba con el avión cisterna que lo abastecía sobre Palomares y Vera, EEUU contaba con 31.175 armas atómicas. El récord lo alcanzó al año siguiente, según los datos del Bulletin of the Atomic Scientists. Era el punto álgido de la escalada nuclear por parte de los estadounidenses.

Guerra fría. Una escalada armamentística medida en la capacidad de destrucción y la de reacción en caso de que fuera el otro quien empezase la fiesta.

Evolución del número estimado de bombas nucleares que poseen EEUU y la URSS/Rusia desde 1949 a 2017 | The Bulletin of the Atomic Scientists

Palomares cambió muchas cosas. El accidente provocó que los soviéticos se levantasen de la Conferencia de Desarme de Ginebra que se celebraba ese año, por ejemplo. Los estadounidenses sabían que habían tenido lo que podría considerarse suerte con lo ocurrido en España. Ningún muerto entre la población civil española, un considerable control de la prensa nacional, poca revuelta rápidamente ahogada. Y la inmensa suerte además de que la prioridad española fuese turismo, turismo, turismo y eso cuadrase tan bien con sus ansias de mantenerlo todo en secreto.

Hasta 1975, se programaron más de 22.000 hectáreas de suelo con una capacidad de 890.000 plazas para turismo residencial y hotelero en los Centros de Interés Turístico Nacional.

Dos años antes del accidente de Palomares, se había publicado en el BOE la Ley de Zonas y Centros de Interés Turístico Nacional. Los CITN eran de iniciativa privada pero adjudicados a dedo a amigos del Gobierno dictatorial a los que se concedieron amplísimas ventajas para convertirse en aspiradoras de turismo extranjero. Hasta 1975, se programaron más de 22.000 hectáreas de suelo con una capacidad de 890.000 plazas para turismo residencial y hotelero dentro de las zonas definidas como CITN. Allí estaba José Banús en Marbella o Tomás Maestre en La Manga, antes incluso de que se formase la fila para adjudicarse los mejores espacios.

Mapa con los 78 Centros de Interés Turístico Nacional aprobados, según el volumen de plazas incluidos en cada uno de ellos | BOE/DATADISTA

Aún en la dictadura, el 4 de septiembre de 1973, el embajador estadounidense en Madrid envía un cable al Departamento de Estado de EEUU relativo a los temas que prevé que va a querer tratar el ministro de Asuntos Exteriores español, en ese momento Laureano López Rodó, en un encuentro previsto con Henry Kissinger. Entre esos temas está, intuye el embajador, la posible pretensión de arrancar de los americanos garantías sobre seguridad en relación con las cuatro bases militares que tienen sobre suelo español. Es previsible, comenta el cable, que López Rodó sienta que el accidente de Palomares, “que el Gobierno de España considera una cuestión no resuelta”, le confiere “fortaleza táctica” en la negociación. Así lo ha mostrado ya otro ministro español, el de Industria, Gregorio López-Bravo.

WIKILEAKS

SECRETARY'S BILATERAL DISCUSSION IN NEW YORK WITH SPANISH FOREIGN MINISTER

Date:1973 September 4, 10:30 (Tuesday)

Original Classification: SECRET

From: Spain Madrid

To: Department of State | Secretary of State

(Traducción propia)

1. Teniendo en cuenta que este será el primer encuentro entre López Rodó y Kissinger en sus nuevas funciones, es probable que López Rodó quiera aprovechar la oportunidad para obtener del nuevo Secretario opiniones e impresiones relativas a un amplio abanico de asuntos que no solo tengan que ver con las relaciones bilaterales entre España y EEUU sino con asuntos internacionales que conciernen a España. El ministro de Exteriores buscará probablemente asegurarse la opinión de Kissinger sobre el papel de España en Europa y en el mundo y establecer la base de un entendimiento mutuo para futuros intercambios de opiniones y debates. (…)


3. (…) El encuentro le dará una oportunidad a López Rodó para sacar a relucir intereses españoles, aparte de garantías de seguridad, tanto en el área militar como no militar. La guerra y escalada nuclear y los problemas de seguridad pueden ser abordados por López Rodó. No hay razón para pensar que esté menos dispuesto que López Bravo (ministro de Industria) para mostrar la sensibilidad de España en estos asuntos, animado por el accidente de Palomares. El Gobierno de España ve esto como una cuestión no resuelta que es probable que crean que les da una posición de fortaleza táctica.

Mes y medio después, otro cable refleja una reunión en la que López Rodó muestra a los estadounidenses un teletipo de Europa Press en el que se habla del temor despertado en la población de Almería debido a que un centenar de aviones de guerra al día están sobrevolando el cielo de la región. Se debe a una misión de EEUU a Israel que está utilizando la misma ruta que aquella en la que se produjo el accidente de 1966. La gente está asustada. El cable es del 19 de octubre de 1973, en plena Guerra de Yom Kipur, también llamada Guerra del Ramadán. Tras la invasión de Israel por una coalición de países árabes encabezados por Egipto y Siria, EEUU y la Unión Soviética respaldaron a sus respectivos aliados provocando un nuevo momento de alta tensión entre las dos potencias nucleares.

WIKILEAKS

ALLEGED USAF OVERFLIGHTS OF SPAIN

Date: 1973 October 19, 20:26 (Friday)

Original Classification: CONFIDENTIAL

From: Spain Madrid

To: Department of State | Secretary of Defense | Secretary of State

(Traducción propia)

1. Al final del encuentro de hoy, el ministro de Exteriores López Rodó sostenía una nota de Europa Press datada en Madrid, 19 de octubre, que ha leído en la reunión y luego me ha dado.

(…) Las noticias que el corresponsal en Almería nos ha enviado dicen textualmente:

En los últimos cuatro días, Almería ha sido sobrevolada por aeronaves estadounidenses que han establecido un puente aéreo entre EEUU e Israel, el país donde están suministrando -tras hacer escala en las Azores- material de guerra para ser utilizado contra la invasión árabe.

Según un empleado de la torre de control del Aeropuerto de Almería, los vuelos rondan los 100 al día. Vienen por el Estrecho de Gibraltar y cogen ruta hacia el este.

Los aviones son visibles desde la ciudad en los días despejados dada su proximidad y el hecho de que están sobrevolando aguas españolas y el sonido es audible incluso con el cielo nublado. Son aviones de carga de cuatro motores C-5 Galaxy, los mayores transportes aéreos de las fuerzas de EEUU que pueden transportar hasta 100 toneladas y son escoltados por bombarderos. Vuelan a unos 10.000 metros a una velocidad de unos 850 km por hora.

Fuentes bien informadas de Almería señalan que los vuelos están utilizando la misma ruta utilizada por los aviones que en 1966 colisionaron con varias bombas atómicas cerca de Palomares. Las mismas fuentes indican que la vista de los aviones y el recuerdo de Palomares han provocado cierta sensación de pánico entre la población de Almería.

Es urgente que reciba recomendaciones inmediatas de qué debo trasladar al Gobierno español y a la prensa sobre esta información.

La mayoría de las veces, el asunto se trata de forma tangencial, como asunto que puede afectar a otros. Pero hay cables dedicados expresamente al accidente, que hablan de las mediciones de los niveles de contaminación detectados en la población y la discreción que en cualquier caso se promete a EEUU.

WIKILEAKS

MEASUREMENT OF EFFECTS OF 1966 PALOMARES INCIDENT

Date: 1975 July 30, 10:45 (Wednesday)

Original Classification: Confidential

From: Spain Madrid Embassy

To: Department of State / Secretary of State

Concepts: Nuclear Hazards /Radiation Measuring Devices


“El ERDA (siglas en inglés del antiguo departamento de Energía de EEUU, posteriormente DOE) debe enviar pronto un equipo a Madrid para actualizar y calibrar el instrumental utilizado en la medición de los efectos en las personas expuestas a los materiales radiactivos dispersados en la zona de Palomares en 1966 cuando una bomba atómica accidentalmente se desprendió y fragmentó (una, según el cable). Representantes del Gobierno español han comunicado a representantes de EEUU niveles anormalmente altos en las mediciones corporales recientemente y esto puede deberse al resultado de técnicas de muestreo inadecuadas derivadas de instrumental mal calibrado. Podemos contar con la discreción de la plantilla de la Junta de Energía Nuclear española pero el Departamento (de Estado) y el ERDA deben, creo firmemente, definir la verdadera naturaleza de los resultados tan pronto como sea posible, ayudar a los españoles a tomar medidas correctivas y que se tenga en cuenta en todo momento el potencial impacto en las relaciones públicas. (…) Stabler”.

En la respuesta del 22 de agosto de 1975, Robinson, del Departamento de Estado de EEUU manifiesta que, tras la visita a Madrid de miembros del ERDA (Energy Research and Development Administration, antiguo Departamento de Energía o DOE), tiene poderosas razones para creer que efectivamente se trata de un error en las máquinas de medición. Se comprometen a enviar pronto nuevo instrumental a Madrid para la medición de la radiación en personas y a incluir la financiación de medidores de radiación de baja intensidad para instalarlos sobre el terreno, dado que saben que España puede tener dificultades para comprarlos ella misma.

El tema de Palomares aparece como asunto pendiente con España en las más variopintas comunicaciones, incluida una que habla en febrero de 1976 de la idoneidad de que se legalice el PCE en España.

2004 Y AQUELLA POSIBILIDAD DE QUE TODO CAMBIASE

En el año 2004, precisamente cuando al fin se están realizando cambios legales que permiten expropiar las tierras contaminadas de Palomares para evitar que se construyan viviendas sobre ellas que alojen a británicos retirados, el Gobierno de EEUU empieza a replantearse la situación. Hay un motivo. España está dando pasos para avanzar hacia la limpieza definitiva.

WIKILEAKS

SPAIN ANS U.S. COOPERATING TO REMEDIATE

RADIATION CONTAMINATION FROM 1966

NUCLEAR ACCIDENT

Date: 2006 November 7, 16:49 (Tuesday)

“El Gobierno de España, en parte debido al emergente boom inmobiliario a lo largo de toda la costa española, que estaba transformando Palomares en una comunidad con alta densidad de británicos retirados, decidió en 2001 tomar nuevas medidas para determinar el nivel de la contaminación radiactiva remanente. Los resultados llevaron al Gobierno de España a creer que la contaminación remanente podía ser más seria de lo que se creía hasta entonces”.

“El acuerdo Otero-Hall comprometía al Departamento de Energía a financiar el proyecto de investigación para investigar diversos aspectos en la salud y en la seguridad de materiales fisionables cuando quedan libres en un entorno rural agrícola, no comprometía al DOE a financiar ningún tipo de limpieza de la radiactividad”.

Antes de tomar una decisión definitiva sobre si recomendar el abandono del Programa Palomares por parte del Departamento de Energía (DOE), el entonces Asistente a la Secretaría de Medio Ambiente, Seguridad y Salud de EEUU, John Shaw, decide visitar el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, antes Junta de Energía Nuclear) en España. Aterriza en este país en septiembre de 2005. Y conoce a Juan Antonio Rubio. Se abre “una nueva era en el Programa Palomares”, recogen los cables de Wikileaks.

WIKILEAKS 2006

“Tras las Elecciones Generales de España de 2004 se le pidió al eminente físico nuclear español Juan Antonio Rubio que regresara de Ginebra, donde estaba trabajando en el CERN, para hacerse cargo del Ciemat”.

(…)

“Juan Antonio Rubio le dio la vuelta de arriba abajo al Ciemat rápidamente, revitalizando una institución moribunda. Llegó a la conclusión de que el Proyecto del Gobierno de España en Palomares se había convertido en una suerte de programa de empleo, cuya plantilla podría haber estado allí monitorizando eternamente”.

“Rubio, sin embargo, utilizó los datos recientes, que sugerían que la contaminación era más seria de lo que se había esperado, para acabar con la burocratización del proceso. Decidió que haría de la ‘limpieza definitiva’ de Palomares una de sus mayores prioridades durante su permanencia como director general del Ciemat”.

"El Proyecto del Gobierno de España en Palomares se había convertido en una suerte de programa de empleo, cuya plantilla podría haber estado allí monitorizando eternamente"

Shaw y Rubio dan cada uno con la horma de su zapato. Son “como dos gotas de agua”, dice el cable. Su encuentro permitió llegar a un acuerdo: había que saber la situación real de la zona y tomar medidas en consecuencia para limpiarla definitivamente. A lo que no se comprometió el DOE por escrito fue a financiar esa segunda parte, aunque sabían que estaba implícito en el acuerdo. El cable no deja dudas:

WIKILEAKS 2006

“Shaw llegó a la conclusión de que el intenso desarrollo de lo que había sido una zona poco poblada, rural (y potencialmente contaminada) requería la renovación de la asistencia del DOE y que el DOE no podía salir huyendo de Palomares”.

“Durante y después de la visita de Shaw, se llegó a un acuerdo con Rubio y el Ciemat. El DOE contribuiría a la financiación (y daría asistencia técnica) en los trabajos del Ciemat para generar un mapa radiológico que definiera en detalle la extensión y la naturaleza de la contaminación radiactiva de Palomares.

Cuando el mapa estuviese elaborado y se conociese la magnitud del problema, ambas partes negociarían el plan de ‘limpieza definitiva’. Shaw no comprometió formalmente al DOE en ningún recurso para la eventual limpieza pero iba implícito que el DOE permanecería implicado de un modo u otro hasta que Palomares estuviera limpio”.

Algo sí dejan firmado. En febrero de 2006 se firma el Memorandum de Entendimiento que oficializa el compromiso del DOE de ayudar a pagar el mapeo radiológico del Ciemat. Se habla de “compartir” los costes, aunque tampoco se determina qué significa ese verbo, recogerán después cables del Gobierno de EEUU en un nuevo intento de no pagar ni el 50 por ciento del desastre que ellos mismos provocaron. Poco después de la firma del Memorandum, Shaw deja de estar al servicio del Gobierno de EEUU.

En el acuerdo se fijó que una vez realizado el mapeo, calculados los costes de estos trabajos y el reparto de los mismos, se pasaría a la fase de planificar la limpieza definitiva.

WIKILEAKS 2006

“Esta fase es especialmente sensible, teniendo en cuenta que el DOE no ha alcanzado ningún compromiso formal de contribuir con el Ciemat en ningún trabajo de limpieza. Sin embargo, está clarísimo que el Ciemat espera que el Gobierno de EEUU acuerde contribuir a pagar cualquier posible limpieza”.

“Si el DOE decide no financiar ningún trabajo de limpieza, el DOE y la Embajada tendrán que trabajar mano a mano para desarrollar una estrategia de control de daños y EEUU será trinchado por la prensa (un buen amigo y aliado debería limpiar sus propios daños nucleares)”.

“(…) podríamos explorar la posibilidad de una financiación desde el presupuesto militar de EEUU de cualquier trabjo de limpieza”.

En 2007 estalla la crisis subprime, en 2008 la crisis financiera mundial con su epicentro en la quiebra de Lehman Brothers, y en enero de 2009 toma posesión de la presidencia de EEUU Barack Obama.

La actitud de los cables desde la Embajada de EEUU en Madrid cambia completamente. Su explicación al Departamento de Energía, El Consejo Nacional de Seguridad, la Secretaría de Defensa y la Secreataría de Estado de EEUU en abril de 2009 sobre la situación del asunto de Palomares recoge que España ha estado buscando interlocutores en el Gobierno de EEUU para negociar la limpieza definitiva. En una nota diplomática del 16 de marzo ha pedido interlocutores concretos. La Embajada considera que hay cierto margen para tomar una decisión en Washington, que debe implicar a las diferentes agencias estatales, porque la crisis ha hecho que estalle la burbuja inmobiliaria en España y eso ha quitado presión a las prisas por la limpieza. Pero el Ciemat quiere la limpieza definitiva. Ha intentado incluso contactar directamente con el Departamento de Defensa. Lo que se hizo fue "disuadirles" de seguir por ese camino. El Gobierno de España quiere que EEUU pague parte de la limpieza y que se lleve el suelo contaminado. ¿Se lo plantea siquiera EEUU?, se pregunta el cable. ¿Cuáles serían las consecuencias de no hacerlo?

"La actual depresión del sector de la vivienda en España y el colapso de la construcción puede reducir esa presión a corto plazo pero el Ciemat sigue muy interesado en la limpieza definitiva".

El cable de abril de 2009 informa a la nueva Administración de EEUU de que no se han localizado documentos que comprometan a la nación causante del accidente en la limpieza definitiva pero, sorpresa, hay una referencia a un compromiso adquirido en 1969 por Wilson, que entienden que se refiere al General Wilson, que habla de que el Gobierno de EEUU sufragaría todos los gastos derivados del accidente. Le restan importancia porque no han visto cifras concretas.

En cualquier caso, se preguntan, ¿es esto una cuestión legal? Porque lo que la prensa y la sociedad van a destacar es que EEUU no se hace responsable de los daños de los que es el único causante.

Date: 2009 April 30, 14:13 (Thursday)

Original Classification: CONFIDENTIAL

From: Spain Madrid

To: Department of Energy, National Security Council, Secretar yod Defense, Secretary of State


Classified By: Charge d'Affaires Arnold Chacon for Reasons 1(b) and (d) Summary and Action Request --------------------------


1. El Gobierno de España lleva varios meses buscando interlocutores en el Gobierno de EEUU para una negociación definitiva sobre la limpieza de la contaminación radiactiva en Palomares.

En una nota diplomática del 16 de marzo, se piden nombres de responsables del Gobierno de EEUU que participarían en un grupo de trabajo sobre una futura colaboración en la limpieza.

Los documentos disponibles no muestran ninguna indicación de que el Gobierno de EEUU se haya comprometido jamás a financiar una limpieza definitiva. Sin embargo, la contaminación es resultado de un accidente de 1966 entre dos aviones militares de EEUU.

Durante unas cuatro décadas, el Departamento de Energía y la agencia que lo precedió ha contribuido con el Gobierno de España a financiar la monitorización de la salud y el medioambiente, y ha ayudado recientemente a financiar un estudio completo del Gobierno de España sobre la contaminación remanente.

Responsables del Gobierno de España han indicado durante varios años que esperan apoyo del Gobierno de EEUU en la financiación y prevén que la mayor parte de suelo contaminado sea retirado por EEUU. Es necesario tomar una decisión, no simplemente ligada a las obligaciones legales.

Si el Gobierno de EEUU decide no cooperar en la financiación de la limpieza, anticipamos que va a ser una sorpresa para el Gobierno de España, va a suponer una considerable publicidad negativa y tendrá cierto impacto negativo en otros aspectos de nuestra relación bilateral.

Se recomienda que el Gobierno de EEUU responda positivamente a la nota diplomática del Gobierno de España y asegure a los responsables españoles que se está estudiando el asunto y responderá de forma apropiada.

Background ----------

3. El Departamento de Energía de EEUU (por el acuerdo Otero-Hall) se comprometió a pagar el 25% de los costes anuales del Ciemat por la monitorización médica y del medio ambiente, unos 300.000 dólares, así como 50.000 dólares por el programa de revisión. Intención de terminar el programa.

6. Según entendemos, las agencias que lideran el programa en ambos países quieren ponerle fin. El Departamento de Energía de EEUU ha gastado unos 3 millones de dólares en Palomares en la última década. El Ciemat quiere la limpieza definitiva, especialmente desde que las actuaciones de 2001 llevaron a creer que la contaminación remanente puede ser más seria de lo que se había creído previamente. Los costes pueden también ser un factor para el Ciemat, que asegura que tiene alrededor de 100 trabajadores de media trabajando a tiempo parcial en el tema de Palomares.

Además, el crecimiento de la zona de Palomares en la última década ha llevado al Gobierno local y los promotores inmobiliarios a presionar para construir viviendas en esa zona, que está junto al mar. (La actual depresión del sector de la vivienda en España y el colapso de la construcción puede reducir esa presión a corto plazo pero el Ciemat sigue muy interesado en la limpieza definitiva).

7.Reftel (Reference telegram) debate en detalle las circunstancias que llevaron al DOE y al Ciemat a acordar el proyecto de revisión de la contaminación en la zona, cuyos resultados se utilizarán si es preciso para recomendar la limpieza definitiva.

En el Anexo II del proyecto de 2006 y el Anexo III de 2007 al Acuerdo de Implementación, el DOE acordó contribuir con 1,983 millones de dólares a financiar el proyecto (así como a mantener la monitorización del entorno).

En el Anexo III, el DOE se comprometió a ayudar al Ciemat a contactar con el Departamento de Defensa seis meses antes de que se terminase el proyecto de mapeo. Tras una visita del DOE en julio de 2008, en la que se debatieron las conclusiones preliminares del proyecto, el DOE y el Ciemat acordaron iniciar negociaciones con sus respectivos responsables militares. Según entendemos, las conversaciones de septiembre de 2008 entre personal del DOE y las Fuerzas Aéreas de EEUU no fueron concluyentes. En noviembre, el Ciemat trató de contactar directamente con el Departamento de Defensa pero fue disuadido de hacerlo. El Ciemat también ha transmitido al DOE su intención de buscar la revisión, por parte de la Asociación Internacional de la Energía Atómica, de la versión final del plan de limpieza.

El coste de la limpieza definitiva dependerá de lo que se determine que es necesario.

Próximos pasos. Se necesitan decisiones a nivel común entre las diferentes agencias del Gobierno.

8. El estudio se completó en diciembre y el Gobierno de España querría iniciar las conversaciones sobre el plan de limpieza definitiva.

Aquí planteamos dos cuestiones:

1) ¿Qué agencia del Gobierno de EEUU lidera este asunto?

2) ¿Se va a plantear el Gobierno de EEUU pagar al menos alguna parte de los costes de limpieza y trasladar a EEUU más suelo contaminado?

Responsables del DOE le han dejado claro al Gobierno de España que cualquier apoyo a la financiación de la limpieza definitiva no es responsabilidad del Departamento de Energía sino del Departamento de Defensa.

Se considera que es necesario un análisis conjunto entre las diferentes agencias sobre estas cuestiones, preferiblemente con la participación del NSC (National Security Council).

¿No hay obligación legal en la limpieza?

9. No consta ningún documento que indique que el Gobierno de EEUU se haya comprometido a contribuir a financiar una limpieza definitiva. (Hemos visto una referencia a un seguro en un contrato de poco valor de 1969 entre el Gobierno de EEUU y el Gobierno de España por el General Wilson). Asumimos que se refiere al General Delmar Wilson, que se encargó de la respuesta inicial al accidente. Dice que el Gobierno de EEUU sufragaría todos los gastos causados por el accidente, pero el contrato no tiene información de qué cubre el seguro.

El acuerdo Otero-Hall se refiere a un área rural contaminada que fue descontaminada de acuerdo a los procedimientos y límites de descontaminación pactados mutuamente, y no incluye ninguna referencia a esfuerzos de limpieza posteriores.

Sin embargo, está claro que, como resultado de los avances en el conocimiento científico sobre lo que son niveles de contaminación aceptables, de nuevas pruebas, y de los resultados preliminares del proyecto de mapeo, ahora se considera necesario una limpieza adicional.

El Anexo II de 2006 del proyecto y el Anexo III de 2007 establecen que nada de lo recogido en ambos constituye un compromiso para ninguna de las partes de efectuar o financiar actividades de limpieza.

Pero están las expectativas.

10.El Ciemat ha expresado desde hace años sus expectativas de que el Gobierno de EEUU apoyará el coste de la limpieza definitiva y, más recientemente, su deseo de que sea trasladada a EEUU una mayor cantidad del suelo contaminado.

Se describe cómo los hechos acaecidos en 2005 y 2006 contribuyeron a generar esta expectativa en el apoyo del Gobierno de EEUU, algo que creemos que se ha visto reforzado por los contactos constantes en los últimos dos años.

Las historias aparecidas en la prensa española también han contribuido a esta percepción.

¿Qué pasa si decimos que no?

11.Si el Gobierno de EEUU decide no implicarse en este esfuerzo, anticipamos una significativa reacción negativa, del Gobierno de España y del público español y la prensa.(Prevemos que la prensa de EEUU, que de vez en cuando escribe historias de seguimiento del tema, también podría estar interesada)

Asumimos que se verían afectados otros aspectos de nuestra relación bilateral, aunque no tenemos sensación de que vaya a haber consecuencias.

El foco político y del público no estará en si el Gobierno de EEUU se comprometió alguna vez explícita o implícitamente. En lugar de eso, estará en la negativa de EEUU a ayudar terminar de limpiar contaminación creada por armas de EEUU caídas de aviones de las Fuerzas Aéreas de EEUU.

Se recomienda que el Gobierno de EEUU responda de un modo positivo a la nota diplomática del Gobierno de España y le asegure a los representantes españoles que la interagencia del Gobierno de EEUU está estudiando el tema y responderá el modo adecuado. CHACON

PLAN DE REHABILITACIÓN, PACTO Y TODO SECRETO OTRA VEZ

Finalizado el mapa tridimensional radiológico de Palomares, el Ciemat envió al Consejo de Seguridad Nuclear el documento Plan de Rehabilitación de Palomares. Propuesta Preliminar, del que informó favorablemente el CSN el 5 de mayo de 2010.

Frente a lo que ocurrió en 1966, tras el accidente, esta vez todo son cautelas. Solo por citar algunas, contempla la extracción de tierras, con desbrozado de la vegetación a ras de suelo, emplazando monitores de aire y con los equipos de protección necesarios; Retirada mediante aspiración de la contaminación de las tierras de difícil acceso, con mangueras de hasta 80 metros de largo; Riego y sistema de supresión del polvo por nebulización o niebla seca con tensoactivos para reducir la producción de polvo en la extracción y carga en los volquetes…

Por primera vez se planteó que la única solución definitiva posible era la retirada del suelo contaminado por parte de los EEUU

El 7 de julio de 2010 se celebró, en el Departamento de Estado de Washington, una reunión informativa entre delegaciones de España y EEUU. Por primera vez, dice el CSN, “se fijó de forma clara y articulada” la posición española, planteando que la única solución definitiva posible es la retirada del suelo contaminado por parte de los EEUU.

El 15 de octubre de 2010, el Gobierno aprueba en Consejo de Ministros una serie de criterios para hacer uso de la Ley de Secretos Oficiales de 1968, aprobada en dictadura y aún en vigor. Esa aprobación será clave en 2018 para ocultar la documentación que define el Plan de Restauración de Palomares, especialmente su modificación de 2015.

John Kerry y José García-Margallo en la firma de la declaración de intenciones de Palomares en Madrid | Departamento de Estado.

Moratinos y después Trinidad Jiménez siguieron negociando en busca del deseado acuerdo de limpieza definitiva de la zona. El 19 de octubre de 2015, el entonces ministro de Asuntos Exteriores de España por el Partido Popular José Manuel García-Margallo y el secretario de Estado norteamericano John Kerry firmaban una declaración de intenciones por la que se comprometían a lograr una “rehabilitación mayor” de Palomares y su entorno, que incluiría el traslado de la tierra contaminada, unos 50.000 metros cúbicos, a un “emplazamiento adecuado” de EEUU.

Quedaban meses para que se cumpliesen 50 años desde el accidente y algo así como 23.950 años para que se produjese la semidegradación del plutonio que seguía en la zona. Hablaron de “reparar un error cometido hace 50 años” y sentenciaron con un “bien está lo que bien acaba”. Se acabaría “en el plazo más breve posible”, se usarían “las infraestructuras necesarias para ello”, porque existía voluntad de que fuese “cuanto antes”. Los detalles los pondría una Comisión Mixta de Supervisión creada ad hoc para llevar a buen término el acuerdo.

Para Kerry, era un “símbolo importante de la amistad entre dos países aliados y socios que confían el uno en el otro”.

El acuerdo no era vinculante.

Capítulo IV: Los papeles de Palomares II ››

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