- +60boletines oficiales y portales ambientales
rastreados
- +2.500documentos pdf extraídos
- +60.000páginas analizadas
España no tiene un registro público único de las plantas de biogás y biometano, ni para saber cuántas se
tramitan, dónde están, quién las promueve o qué residuos prometen tratar. La información existe, pero dispersa
en decenas de boletines oficiales, portales ambientales, registros energéticos, expedientes autonómicos y
documentos municipales.
Hemos reconstruido ese rastro durante meses, expediente a expediente. De cada uno salieron anuncios de
información pública, estudios de impacto ambiental, declaraciones de impacto, autorizaciones, resoluciones,
proyectos técnicos y anexos. Entraron los que permitían seguir una planta de biogás o biometano, su conexión a
la red o una infraestructura asociada, y quitamos duplicados, registros ajenos al sector y expedientes sin
trazabilidad.
Para desarrollar esta investigación, hemos desarrollado una plataforma tecnológica que revisa las fuentes de
forma periódica: extrae datos nuevos, los procesa, los normaliza y los analiza, y sigue la evolución del
sector.
De cada documento en formato PDF, un modelo de lenguaje, junto con tecnología OCR, extrae la información y
genera una base de datos armonizada con más de 70 dimensiones. Cada dato lleva su cita literal en el PDF, que
comprobamos contra el texto en un proceso de verificación.
Un anuncio en un boletín no equivale a una planta operativa. Por eso clasificamos los expedientes por fase de
tramitación y los cruzamos con registros nacionales, datos de la CNMC, Enagás GTS, PRETOR y otras fuentes para
comprobar qué instalaciones inyectan gas o producen energía.
Cada proyecto lo hemos cruzado con los censos ganaderos, las zonas vulnerables a nitratos, las masas de agua,
la red de gas, el PRTR de emisiones, los registros de residuos, la normativa que le aplica y el conflicto
vecinal. Y hemos leído lo que dicen las partes en el expediente, desde las alegaciones y las respuestas de la
administración hasta las plataformas vecinales, las empresas y los expertos.
Residuo ganadero a 35 km
También comprobamos si el residuo que una planta promete tratar existe de verdad cerca. Calculamos cuánto
purín, estiércol y gallinaza producen las explotaciones ganaderas de su entorno y lo comparamos con lo que el
proyecto dice que va a usar. Este trabajo lo hemos realizado con todos los expedientes en tramitación desde
2022, momento que se puede considerar como el del despliegue del biometano.
El radio de 35 kilómetros es un criterio de cribado conservador. No mide rutas reales por carretera ni
contratos de suministro. Mide la disponibilidad ganadera declarada alrededor de la planta y compara proyectos
con una regla común.
La comprobación solo es posible cuando el expediente cuantifica el purín, estiércol o gallinaza que declara
que va a usar. No son muchos. Los expedientes que los mencionan de forma genérica sin dar toneladas quedan como
no auditables. Si una planta declara más residuo ganadero del que produciría su entorno, la marcamos como en
déficit. Cada caso se ha contrastado con la tabla de sustratos del Estudio de Impacto Ambiental o documento
ambiental equivalente.
Límites
Este censo está hecho con fuentes públicas y depende de lo que las administraciones publiquen. Es, por tanto,
una cifra conservadora.
Algunas localizaciones del mapa interactivo son aproximadas debido a que no tenemos sus coordenadas. Las
buscamos mediante geolocalización o calculando el centroide del municipio al que pertenecen.
¿Has visto algún error o imprecisión en los datos? Comunícanoslo en este
formulario.